Y un día, te das cuenta que tenés un poco de todo lo que nunca quisiste tener: retorcida, vueltera, pudorosa, acomplejada, predecible….….mujercita fi-fi, gataflora, vulnerable, livianita, playita….chin pum!.
Esto que descubrís debería ser terrible. Sin embargo, a la mañana cuando abrís los ojos te das cuenta que la sensación sigue y a su vez te sentís aliviada.
-Ahhhhhhhhhh, con razón tanta tilinga sonriente! Años de mear fuera del tarro.
Ser una pelotuda debe tener beneficios, asumirte pelotuda es sencillamente una liberación.
Retomo el blog, que tanto joder!
viernes, 19 de marzo de 2010
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