Ayer hablábamos con un amigo nuestro y yo le contaba que, de chica, mis padres me mandaron a declamación y también a expresión corporal. Yo fundamento en esas "extracurriculares" mi facilidad para entablar charla y mi falta de miedo al ridículo. Esta bien, siempre y cuando me sienta cómoda y me agraden las personas con las que me encuentro compartiendo el momento, sinó la magia no funciona.
Entonces, yo le conté que a raíz de todo esto, hace unos cuantos años atrás se dió el siguiente diálogo con mi hermano mas chico:
Hermano: - Y a vos?, por ahí, no te da vergüenza ser como sos?
Lady: -No
Hermano:......
Lady: -por?
Hermano: -Es que a mi ser como vos, me daría un poco de vergüenza.
Lady:ja!
Hermano:.......
Nuestro amigo se rió y después quedó pensativo mirándome con la mismísima cara que había puesto mi hermano (......) aquel día.
Es al pedo, chicuelos no es fácil ser yo. Si hasta a mi me cuesta!.
viernes, 21 de marzo de 2008
(........)
Ayer hablábamos con un amigo nuestro y yo le contaba que, de chica, mis padres me mandaron a declamación y también a expresión corporal. Yo fundamento en esas "extracurriculares" mi facilidad para entablar charla y mi falta de miedo al ridículo. Esta bien, siempre y cuando me sienta cómoda y me agraden las personas con las que me encuentro compartiendo el momento, sinó la magia no funciona.
Entonces, yo le conté que a raíz de todo esto, hace unos cuantos años atrás se dió el siguiente diálogo con mi hermano mas chico:
Hermano: - Y a vos?, por ahí, no te da vergüenza ser como sos?
Lady: -No
Hermano:......
Lady: -por?
Hermano: -Es que a mi ser como vos, me daría un poco de vergüenza.
Lady:ja!
Hermano:.......
Nuestro amigo se rió y después quedó pensativo mirándome con la mismísima cara que había puesto mi hermano (......) aquel día.
Es al pedo, chicuelos no es fácil ser yo. Si hasta a mi me cuesta!.
Entonces, yo le conté que a raíz de todo esto, hace unos cuantos años atrás se dió el siguiente diálogo con mi hermano mas chico:
Hermano: - Y a vos?, por ahí, no te da vergüenza ser como sos?
Lady: -No
Hermano:......
Lady: -por?
Hermano: -Es que a mi ser como vos, me daría un poco de vergüenza.
Lady:ja!
Hermano:.......
Nuestro amigo se rió y después quedó pensativo mirándome con la mismísima cara que había puesto mi hermano (......) aquel día.
Es al pedo, chicuelos no es fácil ser yo. Si hasta a mi me cuesta!.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Días de furia
Hay dos choferes, dos, de la línea de ómnibus que me lleva hasta el laburo a los que a diario les deseo las desgracias mas horrorosas. Ambos gordos, de bigotes e intratables.
Nunca están de buen humor, jamás se apuran con una respuesta cordial. Inquietud?, saludo?, lo mismo da, te ignoran.
Constantemente encuentran a alguien para maltratar, si no es porque no se corren para el fondo, es porque la moneda pasa de largo o la tarjeta se atora en esas máquinas infernales y por supuesto que “no, entonces no puede viajar”.
Tienen la enferma costumbre de frenar unos cuantos metros después de la parada, y ahí sale disparado uno, para poder abordar la mierda esa que manejan, improvisando un trote torpe para alcanzarlos, mientras ellos observan totipotentes orgullosos de hacerte mover un poco las cachas.
Manejan mal, muy.
Los odio!.
Como no soy portadora de una verba exultante como las de los que pelean a viva voz por sus derechos, ni arremeto tampoco con la labia violenta de esos que acompañan su enojo con gestos y amenazas, cada puto día entro en un círculo vicioso que pasa por:
Esperar el cole-me toca chofer forro-me forrea (claro)- rumiar todo lo que le diría-no decirle-impotencia-bronca-autoconvencimiento de que soy un ser civilizado-repetir mil veces que estoy más allá (?)descenso-bronca hacia mi-laburar-esperar el cole………
Pero es que no puedo, no me sale la voz esa puteadora. Cuando me enojo es como que me cierra la garganta y me brota una frecuencia aflautada, maricona, que no da miedo, sinó lástima. Entonces a medida que hablo y me escucho me bloquea ese timbre debilucho y cagón sin la carga intimidante de furia que debería llevar y toda mi puesta en escena figurada se va por el caño cuando, de pura impotencia, se desbarrancan las ganas de llorar. Y escuchame, ni en en pedo! Yo lloro por cosas importantes, si hay algo que tengo es amor propio y no, no me va el papel de pobrecita, no me gusta.
Bien, hoy me tocó uno de estos eunucos al volante y todo el viaje vine pensando porque no soy violenta. Y no, no es que sea buena, error! Puedo ser muy mala, pero de otra manera. Te aplico la indiferencia, desapareces de mi vida, nunca más te registro, soy irónica, silencios demoledores, falta total de atención a lo que digas o hagas. Si muchas veces, eso también resulta violento. Pero no por exceso, sino por falta de.
Solo una vez me asusté, de mi conducta digo. Una noche que íbamos a estacionar frente al video club y un imbécil se metió, de prepo, en el espacio en el que estábamos maniobrando para entrar.
Un incrédulo y furioso A. recién operado, flaquito, blanco, peladito…….etc, ect. Abandona el volante. Su cerebro aún guardaba su imagen de cuando estaba sano y macizo, su cerebro era ciego a lo que le devolvía el espejo en esos días.
A, decía, bajó del auto y el otro sacó pechito y se anticipó diciendo: -Mirá, yo estaciono acá porque acá tengo mi negocio y sino después no consigo lugar. Te lo juro, con esa impunidad. Era imposible que no se diera cuenta que A. estaba enfermo, absurdo te diría. Bueno, palabra va…palabra viene, pum! Piñas, dos más salieron del quiosco a ayudar (como si hiciera falta) y sumando eran tres contra A. que va a parar sobre unas mesas. Yo lo veo por el espejo retrovisor y entonces…….sucedio:
Baje del auto, corrí hasta allí y mientras gritaba con voz de trueno (nada de flautita) “paren cagones de mierda, putos, no ven que está enfermo!!!” me agarré a piñas, si yo también repartí. Escuchá, me agarré a trompadas, y experimenté como la adrenalina no te deja pensar, evaluar cuando detenerte, si te duele o le va a doler. Pero claro, eran tres contra un operado y una mina. Esta bien a mi nadie me pegó, es más lo que yo pegué parece no haberle dolido a nadie, pero en un momento corro hasta el auto y agarro el matafuego, si, si, ma-ta-fue-go. Y ahí….no me acuerdo mucho, se metió gente, lo sacó a A. del medio me tranquilizaron a mi, putearon a los del quiosco. Nos ayudaron a juntar las cosas, subimos al auto manejamos dos cuadras, frenamos frente a la escuela Normal, apagamos el auto y nos pusimos a llorar, como dos nenes. Totalmente desconsolados.
Él me confesó más tarde, que no podía dejar de pensar en mí expuesta y vulnerable a una situación tan arriesgada. Qué no se podía sacar los tipos de encima para ponerme a salvo. Que todo era como una pesadilla que se le iba de las manos. Que no le importaba pegar a nadie, sólo quería alejarme de esos dementes y no podía, no.
En cambio yo, lloraba porque me preocupé tanto por él que no medí consecuencias. Impresionada al punto de sentir los pelos erizados en la nuca, ese día averigüe que también puedo ser un monstruo, demencial. Ese día, alguien me agarró de los hombros y sosegó mi furia justo cuando el descontrol me ponía ese matafuego en la mano y me incitaba a reventarle el coso en la cabeza a uno de los tipos. Cuando bajaron las pulsaciones, me pregunté aturdida: “de dónde me salió eso?”.
Creo que soy portadora de la ira de los mansos. Creo que nadie sabe de lo que es realmente capaz. Creo que esos choferes, depositarios de mi asco, el día que me vean en la parada con un matafuego, deberían pisar el acelerador y seguir su marcha haciéndose los boludos. Porque muchachos, no, bombero voluntario no soy.
Nunca están de buen humor, jamás se apuran con una respuesta cordial. Inquietud?, saludo?, lo mismo da, te ignoran.
Constantemente encuentran a alguien para maltratar, si no es porque no se corren para el fondo, es porque la moneda pasa de largo o la tarjeta se atora en esas máquinas infernales y por supuesto que “no, entonces no puede viajar”.
Tienen la enferma costumbre de frenar unos cuantos metros después de la parada, y ahí sale disparado uno, para poder abordar la mierda esa que manejan, improvisando un trote torpe para alcanzarlos, mientras ellos observan totipotentes orgullosos de hacerte mover un poco las cachas.
Manejan mal, muy.
Los odio!.
Como no soy portadora de una verba exultante como las de los que pelean a viva voz por sus derechos, ni arremeto tampoco con la labia violenta de esos que acompañan su enojo con gestos y amenazas, cada puto día entro en un círculo vicioso que pasa por:
Esperar el cole-me toca chofer forro-me forrea (claro)- rumiar todo lo que le diría-no decirle-impotencia-bronca-autoconvencimiento de que soy un ser civilizado-repetir mil veces que estoy más allá (?)descenso-bronca hacia mi-laburar-esperar el cole………
Pero es que no puedo, no me sale la voz esa puteadora. Cuando me enojo es como que me cierra la garganta y me brota una frecuencia aflautada, maricona, que no da miedo, sinó lástima. Entonces a medida que hablo y me escucho me bloquea ese timbre debilucho y cagón sin la carga intimidante de furia que debería llevar y toda mi puesta en escena figurada se va por el caño cuando, de pura impotencia, se desbarrancan las ganas de llorar. Y escuchame, ni en en pedo! Yo lloro por cosas importantes, si hay algo que tengo es amor propio y no, no me va el papel de pobrecita, no me gusta.
Bien, hoy me tocó uno de estos eunucos al volante y todo el viaje vine pensando porque no soy violenta. Y no, no es que sea buena, error! Puedo ser muy mala, pero de otra manera. Te aplico la indiferencia, desapareces de mi vida, nunca más te registro, soy irónica, silencios demoledores, falta total de atención a lo que digas o hagas. Si muchas veces, eso también resulta violento. Pero no por exceso, sino por falta de.
Solo una vez me asusté, de mi conducta digo. Una noche que íbamos a estacionar frente al video club y un imbécil se metió, de prepo, en el espacio en el que estábamos maniobrando para entrar.
Un incrédulo y furioso A. recién operado, flaquito, blanco, peladito…….etc, ect. Abandona el volante. Su cerebro aún guardaba su imagen de cuando estaba sano y macizo, su cerebro era ciego a lo que le devolvía el espejo en esos días.
A, decía, bajó del auto y el otro sacó pechito y se anticipó diciendo: -Mirá, yo estaciono acá porque acá tengo mi negocio y sino después no consigo lugar. Te lo juro, con esa impunidad. Era imposible que no se diera cuenta que A. estaba enfermo, absurdo te diría. Bueno, palabra va…palabra viene, pum! Piñas, dos más salieron del quiosco a ayudar (como si hiciera falta) y sumando eran tres contra A. que va a parar sobre unas mesas. Yo lo veo por el espejo retrovisor y entonces…….sucedio:
Baje del auto, corrí hasta allí y mientras gritaba con voz de trueno (nada de flautita) “paren cagones de mierda, putos, no ven que está enfermo!!!” me agarré a piñas, si yo también repartí. Escuchá, me agarré a trompadas, y experimenté como la adrenalina no te deja pensar, evaluar cuando detenerte, si te duele o le va a doler. Pero claro, eran tres contra un operado y una mina. Esta bien a mi nadie me pegó, es más lo que yo pegué parece no haberle dolido a nadie, pero en un momento corro hasta el auto y agarro el matafuego, si, si, ma-ta-fue-go. Y ahí….no me acuerdo mucho, se metió gente, lo sacó a A. del medio me tranquilizaron a mi, putearon a los del quiosco. Nos ayudaron a juntar las cosas, subimos al auto manejamos dos cuadras, frenamos frente a la escuela Normal, apagamos el auto y nos pusimos a llorar, como dos nenes. Totalmente desconsolados.
Él me confesó más tarde, que no podía dejar de pensar en mí expuesta y vulnerable a una situación tan arriesgada. Qué no se podía sacar los tipos de encima para ponerme a salvo. Que todo era como una pesadilla que se le iba de las manos. Que no le importaba pegar a nadie, sólo quería alejarme de esos dementes y no podía, no.
En cambio yo, lloraba porque me preocupé tanto por él que no medí consecuencias. Impresionada al punto de sentir los pelos erizados en la nuca, ese día averigüe que también puedo ser un monstruo, demencial. Ese día, alguien me agarró de los hombros y sosegó mi furia justo cuando el descontrol me ponía ese matafuego en la mano y me incitaba a reventarle el coso en la cabeza a uno de los tipos. Cuando bajaron las pulsaciones, me pregunté aturdida: “de dónde me salió eso?”.
Creo que soy portadora de la ira de los mansos. Creo que nadie sabe de lo que es realmente capaz. Creo que esos choferes, depositarios de mi asco, el día que me vean en la parada con un matafuego, deberían pisar el acelerador y seguir su marcha haciéndose los boludos. Porque muchachos, no, bombero voluntario no soy.
lunes, 10 de marzo de 2008
Rosaditos no

Si me apurás y me pedís un listado rápido y poco meditado, así todo piel e instinto, de los tipos (o fenotipos) que me provocan un “no me toca ni con un palo”, seguro te nombro a Schumacher, el príncipe Carlos, Bill Gates o el marido de la Máxima Zorreguieta, entre otros…. Y mirá que hay tipos fieros con ganas eh? pero a mi siempre me salen estos nombres primero.
Atenti! Creo que hoy descubrí lo que los agrupa, aparentemente mi líbido los tiene aislados bajo el cartel “rosaditos”. Y los rosaditos, sospecho, bloquearían todos mis receptores neuro-sensitivos relacionados al erotismo. Liberan algo (químico? sólo visual?) que me anestesia la ratonera y ya no hay con que darle.
Y ojo! que esto no tiene nada que ver con las preferencias sexuales de estos señores. Hablamos de fenotipo, únicamente.
Pero para mí c’est suffi! que se le va a hacer.
lunes, 3 de marzo de 2008
Como una señorita, modosita y recatada.
Así viajo. Sólo dijo muuu, acatá, papá, papito, papi, pipí,
agua, noni.
Fue la delicia de grandes y chicos.
Para mí que sabe leer, conoce este blog y disfruta al verme hoy así, atorada en mi pronóstico tan apresurado como incierto.
Si señores, me tapó la boca.
Al primer anónimo que aparezca desafiante "tomá para vos", te digo, se que sos vos pendeja.
También sabés escribir?
Así viajo. Sólo dijo muuu, acatá, papá, papito, papi, pipí,
agua, noni.
Fue la delicia de grandes y chicos.
Para mí que sabe leer, conoce este blog y disfruta al verme hoy así, atorada en mi pronóstico tan apresurado como incierto.
Si señores, me tapó la boca.
Al primer anónimo que aparezca desafiante "tomá para vos", te digo, se que sos vos pendeja.
También sabés escribir?
viernes, 29 de febrero de 2008
El viajar es un placer.....
Lindo viernes, menos calor, humedad dudosa. Mejor paso a otro tema.
Viajamos con la gordita a ver el partido de papi, de visitante, no muy lejos.
De paso visitamos a los tíos y examinamos el desempeño de M. en los micros larga distancia.
Si no se duerme, pido disculpas por adelantado al resto de los pasajeros.
A mi también me hubiese encantado que la chica sea delicada y de pocas palabras. Pero la genética, usualmente, zarandea nuestros ingenuos planes evolutivos y no siempre es coincidente con nuestras intenciones de progreso, al menos en lo que a adaptaciones sociales respecta . Así es que M. salió a mamucha y, víctima de un Crossing Over despiadado, con el síndrome culoinquieto de papi. Resultado: Un loro barranquero con una interactividad importante. Eso es lo que va a viajar hoy en asiento 47. Ese capullo encantador, que todos adorarán los primeros 15 minutos de viaje, puede ser que me tape la boca en un par de horas. Pero algo me dice que no, lamentablemente no me estoy equivocando.
Deséenme suerte.
Me fui…….
Viajamos con la gordita a ver el partido de papi, de visitante, no muy lejos.
De paso visitamos a los tíos y examinamos el desempeño de M. en los micros larga distancia.
Si no se duerme, pido disculpas por adelantado al resto de los pasajeros.
A mi también me hubiese encantado que la chica sea delicada y de pocas palabras. Pero la genética, usualmente, zarandea nuestros ingenuos planes evolutivos y no siempre es coincidente con nuestras intenciones de progreso, al menos en lo que a adaptaciones sociales respecta . Así es que M. salió a mamucha y, víctima de un Crossing Over despiadado, con el síndrome culoinquieto de papi. Resultado: Un loro barranquero con una interactividad importante. Eso es lo que va a viajar hoy en asiento 47. Ese capullo encantador, que todos adorarán los primeros 15 minutos de viaje, puede ser que me tape la boca en un par de horas. Pero algo me dice que no, lamentablemente no me estoy equivocando.
Deséenme suerte.
Me fui…….
jueves, 28 de febrero de 2008
Me mata!
Basta! Llueve, para, humedad, calor, bruto sol, llovizna, se nubla, chaparrón, sol, humedad, mucha humedad, en medio del chaparrón sol, menos sol pero lluvia, llovizna, sol…….y así el día.
Como una constante el calor, persistente, que no da tregua.
Resultado: pegatina generalizada.
20 metros es la distancia mínima de proximidad con otro homínido que estoy admitiendo en un día con estas variables ambientales.
Dense por notificados. Al que se pase de la raya lo corro a manguerazos!
Hoy los odio a todos! Y no me vengan con susceptibilidades, dije A TODOS.
Como una constante el calor, persistente, que no da tregua.
Resultado: pegatina generalizada.
20 metros es la distancia mínima de proximidad con otro homínido que estoy admitiendo en un día con estas variables ambientales.
Dense por notificados. Al que se pase de la raya lo corro a manguerazos!
Hoy los odio a todos! Y no me vengan con susceptibilidades, dije A TODOS.
Cuestión de actitud
Este post va para vos, que en realidad no sé tu nombre pero se me antojó Violeta. Si, ése te quedaría bárbaro.
Te lo dedico porque me impactaste ayer, cuando te vi en la calle, ibas toda de blanco con tu metrosetenta y tus 110 kilos, la tanga negra, mínima, revelándose bajo la tela transparente de tu estrecho pantalón, pidiendo auxilio entre las redondeces.
Ésas trenzas, cuántas? A lo Bo Derek, atrevidas.
Llena de collares y pulseras ibas, aros desproporcionados. Sandalias con plataformas, como de tres pisos! Bronceadísima, lentes de sol grandotes. Uñas pintadas, rojo furioso, las diez.
Cinco cuadras detrás tuyo anduve, apuraba el paso cada vez que te alejabas porque no quería perder detalle.
De la mano colgaba tu novio, como un llavero, así lo llevabas, más petisito, flacucho. Muerto de amor por vos, o al menos recaliente. Te estampaba un beso cada diez metros, te decía cosas en el oído, te acariciaba el traste, gorda. Y vos como si nada, acostumbrada a tenerlo así. Un pichicho.
Te pesqué en dos o tres vidrieras, chequear de reojo tu reflejo y esa cara de aprobación que ponías al comprobar que todo estaba exactamente donde esperabas encontrar.
Diva brutal, una retroexcavadora abriéndose camino en medio de una horda de flacuchas comedoras de Yogures Ser, y Activia con caras de contispadas y malatendidas. Y vos nada, a las risas, amonestando al flaquito cada vez que se entusiasmaba con la franela. Chocha de la vida. Gritándole al mundo. Aquí viene la Gorda Violeta, y que?! Abran cancha, no me importa nada!
Bueno, me caíste bien. No sé si sos tan feliz como te revelabas. Pero te digo algo: ésa es la actitud gorda!. Ésa.
Te lo dedico porque me impactaste ayer, cuando te vi en la calle, ibas toda de blanco con tu metrosetenta y tus 110 kilos, la tanga negra, mínima, revelándose bajo la tela transparente de tu estrecho pantalón, pidiendo auxilio entre las redondeces.
Ésas trenzas, cuántas? A lo Bo Derek, atrevidas.
Llena de collares y pulseras ibas, aros desproporcionados. Sandalias con plataformas, como de tres pisos! Bronceadísima, lentes de sol grandotes. Uñas pintadas, rojo furioso, las diez.
Cinco cuadras detrás tuyo anduve, apuraba el paso cada vez que te alejabas porque no quería perder detalle.
De la mano colgaba tu novio, como un llavero, así lo llevabas, más petisito, flacucho. Muerto de amor por vos, o al menos recaliente. Te estampaba un beso cada diez metros, te decía cosas en el oído, te acariciaba el traste, gorda. Y vos como si nada, acostumbrada a tenerlo así. Un pichicho.
Te pesqué en dos o tres vidrieras, chequear de reojo tu reflejo y esa cara de aprobación que ponías al comprobar que todo estaba exactamente donde esperabas encontrar.
Diva brutal, una retroexcavadora abriéndose camino en medio de una horda de flacuchas comedoras de Yogures Ser, y Activia con caras de contispadas y malatendidas. Y vos nada, a las risas, amonestando al flaquito cada vez que se entusiasmaba con la franela. Chocha de la vida. Gritándole al mundo. Aquí viene la Gorda Violeta, y que?! Abran cancha, no me importa nada!
Bueno, me caíste bien. No sé si sos tan feliz como te revelabas. Pero te digo algo: ésa es la actitud gorda!. Ésa.
martes, 26 de febrero de 2008
Qué día soy?
Mis días tienen nombre propio, que yo le otorgo, claro, y música de fondo también de mi propia elección, por supuesto!.
Como un efecto en cadena se suceden mi ánimo, la búsqueda de alguien que le cante y el nombre asignado.
Tengo días Silvio en los que vengo complicada, enroscada con algo y entonces estoy abierta a leer entre líneas. También tengo días Luis Eduardo, que son de los más sexuales, decididamente sensuales. Otras veces, me entrego a lo mundano y efectivo, esos son mis días Joaquín. También me pongo en modo Pablo, y entonces son jornadas plácidas, transparentes, plenas.
Hay momentos, muchos en realidad, en que necesito no pensar, dejarme llevar por una buena percusión, sacudirme….ese es el punto, esos momentos pueden llamarse Gilberto, tranquilamente. Y cada tanto atropello con una friolera tal, que me animo a bautizarlos Rodrigo.
Mis días correctos se llaman Joan Manuel y cuando me sorprende algún arranque vernáculo son 24 horas de nombre Mercedes, Teresa o Jairo. De vez en cuando me salgo del control son horas sin nombre, yo las apodé Pity.
Tengo muchísimos días más, tantos como sensaciones, pero llevan nombres menos emblemáticos, aunque no por eso de arte mezquino. Entonces me los guardo, por ahora me los guardo.
Y ya que estoy, te cuento, el único día que me poseyó, me arrastró a un escenario y me hizo ganar cena para todos, un viernes, otro y otro, fue mi día Gilda. Yo una vez fui un día o, lo que es mejor, yo un día fui Gilda.
Y eso no es poco decir.
Como un efecto en cadena se suceden mi ánimo, la búsqueda de alguien que le cante y el nombre asignado.
Tengo días Silvio en los que vengo complicada, enroscada con algo y entonces estoy abierta a leer entre líneas. También tengo días Luis Eduardo, que son de los más sexuales, decididamente sensuales. Otras veces, me entrego a lo mundano y efectivo, esos son mis días Joaquín. También me pongo en modo Pablo, y entonces son jornadas plácidas, transparentes, plenas.
Hay momentos, muchos en realidad, en que necesito no pensar, dejarme llevar por una buena percusión, sacudirme….ese es el punto, esos momentos pueden llamarse Gilberto, tranquilamente. Y cada tanto atropello con una friolera tal, que me animo a bautizarlos Rodrigo.
Mis días correctos se llaman Joan Manuel y cuando me sorprende algún arranque vernáculo son 24 horas de nombre Mercedes, Teresa o Jairo. De vez en cuando me salgo del control son horas sin nombre, yo las apodé Pity.
Tengo muchísimos días más, tantos como sensaciones, pero llevan nombres menos emblemáticos, aunque no por eso de arte mezquino. Entonces me los guardo, por ahora me los guardo.
Y ya que estoy, te cuento, el único día que me poseyó, me arrastró a un escenario y me hizo ganar cena para todos, un viernes, otro y otro, fue mi día Gilda. Yo una vez fui un día o, lo que es mejor, yo un día fui Gilda.
Y eso no es poco decir.
lunes, 25 de febrero de 2008
Física: 1 - "Los Caballazca": 0
No debemos caer en la estupidez de leer solamente de lo nuestro, y con “nuestro” me refiero a todo aquello íntimamente conectado a nuestra línea de investigación. Por eso, decidí todos los recreos que nos tomamos para almorzar, descargar y leer algo diferente, pero relacionado a la ciencia claro y, si amerita, compartirlo con Forrest que está a mis espaldas en el mismo lab.
Y como para arrancar y, de paso socavar de entrada este ímpetu de pluralidad, embestí con física, de la buena.
Hace poco tiempo, científicos rusos resurgieron el tema de la posibilidad, cada vez más cercana, de viajar en el tiempo.
Algunos sostienen que hacia el futuro, la física presenta menor cantidad de complicaciones que hacia el pasado. Pero en teoría, se puede ir en ambas direcciones.
Yo leí todo el artículo y saqué poco en limpio, poquísimo, lo que desalienta a cualquiera que invierta tiempo en tratar de entender algo que escapa absolutamente a su parca lucidez.
Mas allá de las teorías de cuerdas, agujeros negros o agujeros de gusanos, que parecen ser al momento los que se disputan el boleto del primer viaje, me quedé tildada pensando cual itinerario elegiría.
Yo al futuro ni en pedo, esa fue mi primer conclusión. No me interesa.
Y al pasado? A mi pasado al menos, para qué? La verdad es que, en esto le doy la razón a Joaquín “al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”.
Como sea, viajando hacia atrás sólo tendremos permiso para echar un vistazo, ya que la mecánica cuántica va pariendo este presente concreto e inmodificable y no nos permitirá mover nada de su lugar.
A la luz de estas condiciones entendí que el viaje en reversa debería ser bien lejos y no a lo que ya hemos vivido, al breve y egocéntrico lapso de nuestra propia vida, porque si es algo que no podemos modificar sería lo mismo que recordar. Sería lo mismo?.
Entonces le pasé la posta a Forrest, él lo leyó concentradísimo, se rasco la cabeza, resopló con cinco veces y al final se soltó un superado “ueeeeee, estas cabezas arden!” anonadado con tanta información francamente inabordable.
Pretendimos un intercambio de ideas relacionadas a lo que habíamos leído y enseguida entendimos que éramos dos hámsteres subidos, dale que dale, a la ruedita sin ir a ningún lado. Menos que menos al pasado o al futuro.
Y dimos por concluida la charla, como terminan todas las cosas que uno no acaba bien de comprender, patinando en la superficie, elaborando un ranking trivial de los 3 momentos históricos que nos gustaría presenciar.
Mientras liquidaba mi durazno, tome distancia de la situación y nos visualicé, dos amebas haciendo su triste listita mientras Davies, Novikov, Ori o el popular Hawking gravitan en otra realidad. Algo así como “noventamilmillones” de neuronas de distancia, con sus respetivas sinapsis bien aprovechadas.
Queda mucho por leer a no desalentarse.
Eso sí, este comienzo no resulto nada motivante. Ni una pizca.
Y como para arrancar y, de paso socavar de entrada este ímpetu de pluralidad, embestí con física, de la buena.
Hace poco tiempo, científicos rusos resurgieron el tema de la posibilidad, cada vez más cercana, de viajar en el tiempo.
Algunos sostienen que hacia el futuro, la física presenta menor cantidad de complicaciones que hacia el pasado. Pero en teoría, se puede ir en ambas direcciones.
Yo leí todo el artículo y saqué poco en limpio, poquísimo, lo que desalienta a cualquiera que invierta tiempo en tratar de entender algo que escapa absolutamente a su parca lucidez.
Mas allá de las teorías de cuerdas, agujeros negros o agujeros de gusanos, que parecen ser al momento los que se disputan el boleto del primer viaje, me quedé tildada pensando cual itinerario elegiría.
Yo al futuro ni en pedo, esa fue mi primer conclusión. No me interesa.
Y al pasado? A mi pasado al menos, para qué? La verdad es que, en esto le doy la razón a Joaquín “al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”.
Como sea, viajando hacia atrás sólo tendremos permiso para echar un vistazo, ya que la mecánica cuántica va pariendo este presente concreto e inmodificable y no nos permitirá mover nada de su lugar.
A la luz de estas condiciones entendí que el viaje en reversa debería ser bien lejos y no a lo que ya hemos vivido, al breve y egocéntrico lapso de nuestra propia vida, porque si es algo que no podemos modificar sería lo mismo que recordar. Sería lo mismo?.
Entonces le pasé la posta a Forrest, él lo leyó concentradísimo, se rasco la cabeza, resopló con cinco veces y al final se soltó un superado “ueeeeee, estas cabezas arden!” anonadado con tanta información francamente inabordable.
Pretendimos un intercambio de ideas relacionadas a lo que habíamos leído y enseguida entendimos que éramos dos hámsteres subidos, dale que dale, a la ruedita sin ir a ningún lado. Menos que menos al pasado o al futuro.
Y dimos por concluida la charla, como terminan todas las cosas que uno no acaba bien de comprender, patinando en la superficie, elaborando un ranking trivial de los 3 momentos históricos que nos gustaría presenciar.
Mientras liquidaba mi durazno, tome distancia de la situación y nos visualicé, dos amebas haciendo su triste listita mientras Davies, Novikov, Ori o el popular Hawking gravitan en otra realidad. Algo así como “noventamilmillones” de neuronas de distancia, con sus respetivas sinapsis bien aprovechadas.
Queda mucho por leer a no desalentarse.
Eso sí, este comienzo no resulto nada motivante. Ni una pizca.
jueves, 21 de febrero de 2008
Más fuerte que no escucho!
Desde aquel autodecreto (irreversible) que me llevó hacia el pelo corto en lugar de la exuberante melena, de entusiasta estática, se han alzado voces a favor. Muchos sostienen que el cambio fue favorable y fundamentan su postura en que el mismo me deja más cara de pendeja, prolija y con mucha onda. Seguramente a otros tantos no le gusta, o al menos no les convence, pero no me dicen nada sabiendo que no es un temita que se pueda remendar fácilmente, o al menos en un tiempo inferior al año.
Recuerdo que el día que encaré al peluquero para que me haga este radical cambio de look le dije “………y cortito, no te pido quedar como Araceli González, pero tampoco quiero salir de acá pareciendo alguna de las amigas de mi abuela, Diego Armando o una mujer policía” Él acató y le entro, mudito, a la porra con la motosierra.
Y a mi me encantó, nunca extrañé mi corte anterior, jamás.
Yo no se si tendrá relación con el pelo pero ayer a la mañana, el chico que me cobró el estacionamiento soltó un “gracias Doñita” acompañado de un amable gesto luego de que le pasé las monedas. A la tarde, otro muchacho, al verme en poses de contorsionista mientras intentaba empujar el carrito de la nena y abrir la puerta de un local al mismo tiempo, me dijo sonriente “adelante señora”. Y una vez, el viejo de la verdulería que queda cerca del laburo me preguntó por mi hijo, yo le dije que no tenía (fue hace 4 años maso) y entonces el se sorprendió diciendo: “ahhhh y el flaquito que viene siempre con Usted?”. Hablaba de Forrest, me explico? Fo-rrest!!!!!!
Lo que quiero decir es que estoy absolutamente a favor de mi ánimo y humor siempre arriba. Esto hace que, en una actitud cabalmente tendenciosa, solo recuerde vivamente a los que me ven pendeja, prolija y con onda y le dedique un categórico e íntimo “andate a la concha de la lora” al chico, al muchacho y al viejo de la verdulería.
Porque la subjetividad positiva aplicada a uno mismo es salud.
Repitan conmigo, SA-LUD!
Recuerdo que el día que encaré al peluquero para que me haga este radical cambio de look le dije “………y cortito, no te pido quedar como Araceli González, pero tampoco quiero salir de acá pareciendo alguna de las amigas de mi abuela, Diego Armando o una mujer policía” Él acató y le entro, mudito, a la porra con la motosierra.
Y a mi me encantó, nunca extrañé mi corte anterior, jamás.
Yo no se si tendrá relación con el pelo pero ayer a la mañana, el chico que me cobró el estacionamiento soltó un “gracias Doñita” acompañado de un amable gesto luego de que le pasé las monedas. A la tarde, otro muchacho, al verme en poses de contorsionista mientras intentaba empujar el carrito de la nena y abrir la puerta de un local al mismo tiempo, me dijo sonriente “adelante señora”. Y una vez, el viejo de la verdulería que queda cerca del laburo me preguntó por mi hijo, yo le dije que no tenía (fue hace 4 años maso) y entonces el se sorprendió diciendo: “ahhhh y el flaquito que viene siempre con Usted?”. Hablaba de Forrest, me explico? Fo-rrest!!!!!!
Lo que quiero decir es que estoy absolutamente a favor de mi ánimo y humor siempre arriba. Esto hace que, en una actitud cabalmente tendenciosa, solo recuerde vivamente a los que me ven pendeja, prolija y con onda y le dedique un categórico e íntimo “andate a la concha de la lora” al chico, al muchacho y al viejo de la verdulería.
Porque la subjetividad positiva aplicada a uno mismo es salud.
Repitan conmigo, SA-LUD!
miércoles, 20 de febrero de 2008
Chupate esta mandarina!
http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/cienciasalud/nota.asp?nota_id=988894&pid=4002425&toi=5954
....entonces, Forrest y Jovenpincha, cuando les digo que no las puedo mirar a los ojos no se me burlan más. Tamo'?. No me importa que sea la versión bonsai. Son de familia jodida y punto.
Y del nombre que le han puesto que me cuentan? Que les dije carajo! El mismisimo belcebú.
Ya puse la itaka junto al teclado.
Si, les tengo cagazo y qué?
....entonces, Forrest y Jovenpincha, cuando les digo que no las puedo mirar a los ojos no se me burlan más. Tamo'?. No me importa que sea la versión bonsai. Son de familia jodida y punto.
Y del nombre que le han puesto que me cuentan? Que les dije carajo! El mismisimo belcebú.
Ya puse la itaka junto al teclado.
Si, les tengo cagazo y qué?
martes, 12 de febrero de 2008
Ciencia Dundee

El 80% de las veces que me toca describir a lo que me dedico, ya sea porque me lo preguntan o porque alguien hace referencia a ello asombrado, debo escuchar la misma pregunta -¿Y eso para qué sirve?. Otros se explayan aún más amonestándome -¿De qué me sirve a mi saber qué comen, dónde, cuándo…..esos bichos que estudiás?. Algunos llegan al límite de increparme: -Con la guita que se gasta en eso se podrían hacer más escuelas o dar de comer a tanta gente!.
Muchas veces soy respetuosa y dejo pasar los comentarios disimulando mi pavor bajo una cándida sonrisa de compasión. Otras, prefiero anticiparme y declarar una verdad parcial y entonces cuento que soy docente de la universidad sin ahondar en detalles.
Pero la conclusión descollante, maduró en la caja craneana (y ojo que hablo de caja a falta de masa encefálica conspicua) y salió apurada de la boca menos pensada, una rubia tarada, mantenida por un chanta ladrón, una mina que se rasca las tetas a cuatro manos mientras decide que tono de pelo le quedará mejor con el bronceado y que considera de excelsa viveza estar "colgada" de la luz en uno de los barrios más top. Bueno ella, luego de una serie de insufribles preguntas, abrió los ojos grandotes y me dijo: -O sea: yo pago mis impuestos y el gobierno usa mi plata y te paga un sueldo a vos para que vayas a hacerte la Cocodrilo Dundee por ahíiiii? Ja!!, que piola, así cualquiera.
Y entonces mientras un escalofrío me recorría el espinazo se abría ante mis ojos una nueva dimensión que daba forma a todo eso que jamás pude comprender. Ese día entendí todo, todo eh?. Por qué estamos como estamos? Por qué nuestro país atrasa? Por qué nos regenta una piara de acéfalos? y otros miles de porqués todos juntos, en patota, vinieron a responderse solitos. Desde entonces ya no me asalta la duda, ya no me sorprende nada, ella me indicó el camino. Desde ese día hago ciencia en paz para mí y para ella, aunque no le sirva y encima le salga caro. Qué tupé!
Gracias rubia!!
Suya: C. Dundee
viernes, 8 de febrero de 2008
Suficiente
El lunes retorno, con todo!
Mucha naturaleza, mucho campo, mucho río. Poca web.
Así te digo, el lunes vuelvo.
Ya estuvo bien.
Mucha naturaleza, mucho campo, mucho río. Poca web.
Así te digo, el lunes vuelvo.
Ya estuvo bien.
lunes, 7 de enero de 2008
Manifiesto Celsius-3º
Sin anestesia (primera entrega)
a) Habremos tenido, no sé, 20 años? Luego de una larga sesión de producción (mas de ellas que mía, como siempre) salimos a la calle, caminábamos hasta el boliche. Yo, me sentía una diosa. Luego de muchas dudas me había calzado unos tacos altísimos, y una minifalda diminuta, todo moooy ajustado, se usaba así en esa época. Me escoltaban: mis amigas J y A ninguna de las dos pasa el metro sesenta. Yo 1,72 + tacos de 7cm, vayan haciendo una composición del paisaje.
Ellas todo el tiempo alabándome lo linda que estaba, repitiendo hasta el cansancio que les parecía bárbaro que me haya decidido a vestirme un poco de perra alguna vez. En eso se acerca un auto, despacito, lleno de pendejos, uno de ellos saca medio cuerpo por la ventanilla, y me grita:- Mameeeeta!! Que fuerte estás! Cris Miróoooo!!!.
Secuelas: nunca más me vestí de perra, o de eso que estaba vestida. Al menos nuca más vestida así con esas dos enanas que tengo por amigas como acompañantes, que sólo sirvieron siempre para que yo parezca el doble de lo grandota que ya soy.
Aclaración: yo te juro que estaba linda!
b) Luego de semanas y semanas de mirarlo, averiguar su teléfono, perseguirlo por la peatonal, descubrir donde vivía, como se llamaba, de dónde había venido, espiarlo y todas esas cosas que hacíamos cuando éramos pendejas (y no tanto, confesémoslo de una vez!). Decidimos en una evaluación grupal que estaba bueno, muy bueno, recontrabueno, unánime la cosa, pero que era un forro de mierda. Acordamos también que nadie le daría bola, nunca. Por creído!. Claro, era fácil prometer eso sabiendo que era él quien no nos daría bola a nosotras jamás.
Y, entonces sucedió, una noche medio descontrolada de frío y arena, llena de gente en una carpa improvisada como pista de baile, se acercó y me invitó a bailar. Rescindí el contrato, sin que se me mueva un pelo, sin ningún tipo de cargo de conciencia le dije:- bueno- sin ponerme colorada. Me quedé con él toda la noche, haciéndome la que no sabía nada de su vida, sorprendiéndome falsamente de su complicadísimo apellido Yugoslavo, preguntando con intriga que estudiaba y de que lugar era, aunque toda la data hace rato estaba archivada en mi disco rígido y en el de todas. Cuando ya nos íbamos me pregunta donde vivo y si me molestaba si pasaba alguna vez por casa a visitarme (recordemos que el celular en aquella época era una extravagancia). Molestarme? Claro que no, nonononononono!. Le pasee las coordenadas con inmejorable precisión y así quedamos.
Todas lejos de enojarse, me felicitaron por el pique, todavía no sabíamos si el pez era nuestro (mío). Y entonces ante mi duda y mi escepticismo ante un futuro exitoso N. se despacho con un: -Pero Lady, cómo que no? Cuantos lindos anduvieron con feas!!!!.
Secuelas: gracias a este tipo de intervenciones y a la manipulación mental a la que fui sometida por mis hermanos es que cuento hoy con una autoestima inquebrantable.
Aclaración: Y pesqué nomás, y me dio bola, y estuvimos de novios 2 años! Él y yo, porque las otras juran que les dejó de gustar en el acto, aunque sobre eso también tengo anécdotas.
c) La noche que nos conocimos con A. (mi esposo, no mi amiga), en el cumpleaños de el hermano de A. (ésta si, mi amiga). Yo estaba muy prolija porque la noche anterior había tenido un casamiento y me había retocado con esmero en la peluquería. Es decir, mis rulos estaban domados bajo la maniobra precisa del brushing y la planchita. Él me charlo toda la noche, me pidió el teléfono y un par de días después me invitó a salir. Quedamos en ir a tomar una cerveza o comer algo rápido por ahí cerca porque yo argumenté estar estudiando a full (esa es otra historia larguisima, por ahora nos quedamos con esto), laburaba temprano y era día de semana. El aceptó y al rato estuvo en la puerta de casa. Impecable. Él, claro. Yo seguía con jean, zapatillas dibujadas íntegramente por mí (con la bic) y una remera negra, como estaba en casa cuando llamó. Los pelos en su versión más genuina. Me saludó, hizo una pausa me miró de arriba abajo y ahí en el instante en el que pensé que se venía el piropo soltó: -Bueno, parece que se rompió el hechizo!.
Secuelas: Un día nos casamos.
Aclaración: Entendés? Un día nos casamos!!!
Continuará............
Ellas todo el tiempo alabándome lo linda que estaba, repitiendo hasta el cansancio que les parecía bárbaro que me haya decidido a vestirme un poco de perra alguna vez. En eso se acerca un auto, despacito, lleno de pendejos, uno de ellos saca medio cuerpo por la ventanilla, y me grita:- Mameeeeta!! Que fuerte estás! Cris Miróoooo!!!.
Secuelas: nunca más me vestí de perra, o de eso que estaba vestida. Al menos nuca más vestida así con esas dos enanas que tengo por amigas como acompañantes, que sólo sirvieron siempre para que yo parezca el doble de lo grandota que ya soy.
Aclaración: yo te juro que estaba linda!
b) Luego de semanas y semanas de mirarlo, averiguar su teléfono, perseguirlo por la peatonal, descubrir donde vivía, como se llamaba, de dónde había venido, espiarlo y todas esas cosas que hacíamos cuando éramos pendejas (y no tanto, confesémoslo de una vez!). Decidimos en una evaluación grupal que estaba bueno, muy bueno, recontrabueno, unánime la cosa, pero que era un forro de mierda. Acordamos también que nadie le daría bola, nunca. Por creído!. Claro, era fácil prometer eso sabiendo que era él quien no nos daría bola a nosotras jamás.
Y, entonces sucedió, una noche medio descontrolada de frío y arena, llena de gente en una carpa improvisada como pista de baile, se acercó y me invitó a bailar. Rescindí el contrato, sin que se me mueva un pelo, sin ningún tipo de cargo de conciencia le dije:- bueno- sin ponerme colorada. Me quedé con él toda la noche, haciéndome la que no sabía nada de su vida, sorprendiéndome falsamente de su complicadísimo apellido Yugoslavo, preguntando con intriga que estudiaba y de que lugar era, aunque toda la data hace rato estaba archivada en mi disco rígido y en el de todas. Cuando ya nos íbamos me pregunta donde vivo y si me molestaba si pasaba alguna vez por casa a visitarme (recordemos que el celular en aquella época era una extravagancia). Molestarme? Claro que no, nonononononono!. Le pasee las coordenadas con inmejorable precisión y así quedamos.
Todas lejos de enojarse, me felicitaron por el pique, todavía no sabíamos si el pez era nuestro (mío). Y entonces ante mi duda y mi escepticismo ante un futuro exitoso N. se despacho con un: -Pero Lady, cómo que no? Cuantos lindos anduvieron con feas!!!!.
Secuelas: gracias a este tipo de intervenciones y a la manipulación mental a la que fui sometida por mis hermanos es que cuento hoy con una autoestima inquebrantable.
Aclaración: Y pesqué nomás, y me dio bola, y estuvimos de novios 2 años! Él y yo, porque las otras juran que les dejó de gustar en el acto, aunque sobre eso también tengo anécdotas.
c) La noche que nos conocimos con A. (mi esposo, no mi amiga), en el cumpleaños de el hermano de A. (ésta si, mi amiga). Yo estaba muy prolija porque la noche anterior había tenido un casamiento y me había retocado con esmero en la peluquería. Es decir, mis rulos estaban domados bajo la maniobra precisa del brushing y la planchita. Él me charlo toda la noche, me pidió el teléfono y un par de días después me invitó a salir. Quedamos en ir a tomar una cerveza o comer algo rápido por ahí cerca porque yo argumenté estar estudiando a full (esa es otra historia larguisima, por ahora nos quedamos con esto), laburaba temprano y era día de semana. El aceptó y al rato estuvo en la puerta de casa. Impecable. Él, claro. Yo seguía con jean, zapatillas dibujadas íntegramente por mí (con la bic) y una remera negra, como estaba en casa cuando llamó. Los pelos en su versión más genuina. Me saludó, hizo una pausa me miró de arriba abajo y ahí en el instante en el que pensé que se venía el piropo soltó: -Bueno, parece que se rompió el hechizo!.
Secuelas: Un día nos casamos.
Aclaración: Entendés? Un día nos casamos!!!
Continuará............
jueves, 3 de enero de 2008
Vacaciones

Quiero, quiero, quiero río!!
Tereré helado, poco sol (sobre mi cabeza), menos calor.
Fernetitos bajativos, con las patas para arriba, en la reposera, sobre el pasto.
Playa temprano o muy tarde, cuando nadie ha llegado o después del último.
Tereré helado, poco sol (sobre mi cabeza), menos calor.
Fernetitos bajativos, con las patas para arriba, en la reposera, sobre el pasto.
Playa temprano o muy tarde, cuando nadie ha llegado o después del último.
Castillos de arena.
Asado y vino. Milanesas de surubí, oh! si si.
Música, cómo no?. De la suya, de la mía y de la nuestra.
Asado y vino. Milanesas de surubí, oh! si si.
Música, cómo no?. De la suya, de la mía y de la nuestra.
Cervezas vestidas de novia. Unas cuantas, sino ni gracia.
Nos espera la casa del río, por supuesto.
Atrás multitudes! ni se atrevan.
Mucha paz y nosotros tres. Que después nos multiplicamos en 8,10, 15....siempre así.
Falta poco, aguante Lady!
Falta nada
Nos espera la casa del río, por supuesto.
Atrás multitudes! ni se atrevan.
Mucha paz y nosotros tres. Que después nos multiplicamos en 8,10, 15....siempre así.
Falta poco, aguante Lady!
Falta nada
martes, 1 de enero de 2008
2008
Mis deseos:
Salud, salud, salud.
Previsible, ya lo sé.
Sólo eso, todo eso.
El resto, se pilotea o esperaremos para mendigárselo al 2009.
Un abrazo, dos besos (como es costumbre acá) y un balde de optimismo.
Salud, salud, salud.
Previsible, ya lo sé.
Sólo eso, todo eso.
El resto, se pilotea o esperaremos para mendigárselo al 2009.
Un abrazo, dos besos (como es costumbre acá) y un balde de optimismo.
viernes, 21 de diciembre de 2007
Es cierto, por aquí hace rato no se despeña ni una idea.
Es que “hace miedo”.
Miedo de aquel que ya me había olvidado, casi.
Entonces, con este cascote en la boca del estómago y hormigueo de pánico trepando por la garganta me aviso: Cuando tenga alguna puta noción de cómo seguirán nuestras vidas vuelvo. Cuando amaine la incertidumbre, para bien o para mal, sigo con este bulo virtual.
Porque me hace bien, porque lo voy a necesitar.
Porque me cago en algo y todavía no se bien en que. Sep, creer en dios un día como hoy me sería de enorme utilidad.
Una lástima pensar tanto todo.
Pero bueno, es lo que hay.
Es que “hace miedo”.
Miedo de aquel que ya me había olvidado, casi.
Entonces, con este cascote en la boca del estómago y hormigueo de pánico trepando por la garganta me aviso: Cuando tenga alguna puta noción de cómo seguirán nuestras vidas vuelvo. Cuando amaine la incertidumbre, para bien o para mal, sigo con este bulo virtual.
Porque me hace bien, porque lo voy a necesitar.
Porque me cago en algo y todavía no se bien en que. Sep, creer en dios un día como hoy me sería de enorme utilidad.
Una lástima pensar tanto todo.
Pero bueno, es lo que hay.
viernes, 7 de diciembre de 2007
ahhhhh ya ssssta!
Ante su aparición, cargando esa jeta de empachado. Atorado con complicaciones y demandas tan mediocres como estúpidas.
Sin retirar de mi cara la sonrisa falsa con la que finjo escucharlo atentamente, bajo disimuladamente la mano derecha y tanteo debajo de la silla, sigilosa. Si, sigue ahi. La agarro, la empuño y antes de que se avive:
TRATAAAAAATAAAAAAAAAAA TATATATATAAAAAA TRRRRRAAATATRARARARRARARTTAAAA TRRAA TRATTAAAARRR !!!!!!!!
Al centro de la bocha. Todo el cargador.
Ya está me siento mejor.
Gracias
Lindo viernes.
Sin retirar de mi cara la sonrisa falsa con la que finjo escucharlo atentamente, bajo disimuladamente la mano derecha y tanteo debajo de la silla, sigilosa. Si, sigue ahi. La agarro, la empuño y antes de que se avive:
TRATAAAAAATAAAAAAAAAAA TATATATATAAAAAA TRRRRRAAATATRARARARRARARTTAAAA TRRAA TRATTAAAARRR !!!!!!!!
Al centro de la bocha. Todo el cargador.
Ya está me siento mejor.
Gracias
Lindo viernes.
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